Que la caldera no encienda es una de las averías más comunes y, por suerte, algunas de sus causas son sencillas de comprobar antes de llamar a un técnico.
Comprobaciones básicas y seguras
1. Alimentación eléctrica
Comprueba que la caldera tiene corriente: que no ha saltado el diferencial general de la vivienda ni un fusible específico de la caldera, si lo tiene.
2. Suministro de gas
Revisa que la llave de paso del gas hacia la caldera esté abierta, y que otros aparatos de gas de la vivienda (si los hay) funcionan con normalidad. Si no hay gas en ningún aparato, puede ser un corte general, no una avería de la caldera.
3. Presión del circuito
Si el manómetro marca por debajo de 1 bar aproximadamente, muchas calderas se bloquean por seguridad y no encienden hasta recuperar la presión mínima.
4. Termostato y programación
Comprueba que el termostato está pidiendo calor (temperatura configurada por encima de la actual) y que no hay una programación horaria activa que esté manteniendo la caldera apagada.
5. Código de error en pantalla
Si la caldera muestra algún código, anótalo: es la información más útil que le puedes dar a un técnico antes de que venga.
Si después de esto sigue sin encender
Si has revisado electricidad, gas, presión y termostato y la caldera sigue sin encender, lo más probable es que el fallo esté en un componente interno (electrodo de encendido, válvula de gas, placa electrónica...) que ya requiere revisión de un técnico.
Este artículo es informativo y no sustituye la inspección de un técnico certificado. Las calderas de gas son aparatos que implican riesgo de intoxicación por monóxido de carbono y de fuga de gas: ante cualquier duda, huele a gas, u hollín/manchas negras cerca de la caldera, corta el suministro y llama a un profesional o al teléfono de emergencias de tu compañía de gas.