La presión de una caldera doméstica debe mantenerse, en frío, entre 1 y 1,5 bar aproximadamente (consulta el manual de tu modelo para el valor exacto). Si notas que baja de forma repetida y tienes que rellenar cada pocos días o semanas, algo no va bien.

Causas más comunes

Fuga en el circuito de calefacción

La causa más habitual. Puede ser una fuga visible (una mancha de humedad cerca de un radiador o de una tubería) o una fuga interna, más difícil de detectar sin un técnico.

Purgador o válvula de seguridad defectuosos

Si el purgador automático de la caldera o de algún radiador no cierra bien, va dejando salir agua o aire de forma continua y la presión baja poco a poco.

Vaso de expansión averiado

El vaso de expansión absorbe las variaciones de presión del circuito al calentarse el agua. Si su membrana interna se rompe o pierde la carga de aire, la caldera no puede mantener la presión estable.

Purga de aire pendiente

Después de rellenar el circuito o tras una parada larga de la calefacción, puede quedar aire acumulado en los radiadores que hay que purgar manualmente.

Una purga puntual no es un problema Rellenar la presión una vez, por ejemplo al principio de la temporada de calefacción, es normal. Lo que indica una avería es tener que hacerlo de forma repetida en pocas semanas.

Qué puedes revisar tú

  • Buscar manchas de humedad recientes cerca de radiadores, llaves de paso o la propia caldera
  • Purgar el aire de los radiadores que estén fríos por arriba y calientes por abajo
  • Anotar cada cuánto tiempo tienes que rellenar la presión, para contárselo al técnico

Localizar una fuga interna, revisar el vaso de expansión o sustituir una válvula son trabajos que requieren herramientas y experiencia: si el problema persiste después de purgar el aire, lo siguiente es que lo revise un técnico.

Este artículo es informativo y no sustituye la inspección de un técnico certificado. Las calderas de gas son aparatos que implican riesgo de intoxicación por monóxido de carbono y de fuga de gas: ante cualquier duda, huele a gas, u hollín/manchas negras cerca de la caldera, corta el suministro y llama a un profesional o al teléfono de emergencias de tu compañía de gas.